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Roma fuera de ruta

  • Roma

La cara más alternativa y moderna de Roma también existe, y si quieres descubrirla sólo tienes que seguir leyendo para conocer los barrios más in de la città eterna.

La capital de Italia es mucho más que el Coliseo romano, sus Foros, la Fontana di Trevi, el Panteón o el Castello de Sant'Angelo. El imaginario de Roma pesa mucho, pero sus habitantes hacen suya la ciudad con barrios alternativos, barrios hípster, museos y galerías de arte alternativo, arte urbano y arquitectura moderna. Para empezar por esta Roma diferente puedes moverte sin alejarte mucho del centro, en concreto por el barrio de Coppedè, una zona poco frecuentada por turistas que te atrapará desde el primer momento por la original arquitectura de sus palacetes y chalets. En torno a la piazza Mincio, el arquitecto Gino Coppedè proyectó esta sucesión de residencias de estilo art déco y modernista e incluso con influencias del estilo clásico romano en el uso de materiales, como el mármol travertino.

Para arquitecturas más vanguardistas, sólo tienes que trasladarte al norte de la ciudad. En el barrio de Flaminio descubrirás el fantástico auditorio parco della música realizado por el arquitecto italiano Renzo Piano. No lejos de allí, se encuentra otra joya arquitectónica, obra de la afamada arquitecta iraquí Zaha Hadid. Se trata del MAXXI, el Museo Nazionale de las artes del siglo XXI, una alternativa a las pinturas más clásicas que puedes encontrar en los Museos Vaticanos o en La Galleria Borghese. Desde el puente contemporáneo de la música, también en este barrio, toca dirigirse hacia el sur de la ciudad.

 

 

En torno a la calle Tuscolana, una de las más largas de la capital italiana, es posible sumergirse en otro arte a pie de calle, el del M.U.Ro. – Museo di urban art di Roma – y la propuesta de Light up Torpigna. El primero se encuentra en el barrio de Quadraro mientras que el segundo se ubica en Torpignattara, ambos muestran la cara más alternativa y moderna de un arte público, gratuito y lleno de colorido que puedes recorrer con un tour guiado, a pie o en bici.  No lejos de aquí no dejes pasar la oportunidad de sumergirte por los barrios de Pigneto y Ostiense, que en los últimos años se han convertido en un punto de encuentro para ver y dejarse ver ¡déjate seducir por su vibrante vida!

Gastronomía romana

Igualmente debes dejarte seducir por su suculento repertorio culinario. La gastronomía romana es una de las más conocidas en el mundo, una fama que debe especialmente a las recetas tradicionales de sus platos de pasta. Pero además del plato por excelencia italiano, la cocina romana destaca por su larga historia (muchos platos proceden de la época romana) y en dicha evolución los productos de la campiña han sido protagonistas de la gastronomía de entonces y de ahora.

La influencia de la comunidad hebrea en la ciudad eterna también se degusta en sus platos, sobre todo, gracias a la amplia variedad de recetas de carne, donde el cordero ocupa un lugar importante y el conocido quinto cuarto, la parte de las entrañas que quedaba después de vender las partes nobles del animal. Y no olvides que estás en Roma y si algo no puedes perderte es un buen gelato y otros bocados dulces que te dejarán con ganas de más.

Para alejarse de los reclamos turísticos, sumérgete en el barrio judío, el del Trastevere o el de Monti, cerca del Coliseo, y busca aquellas trattorie u osterie  en las que haya romanos locales comiendo. Seguro que aquí puedes probar el famoso abbacchio, el cordero originario de la tradición hebrea, que en Roma se prepara de diferentes formas: a scottadito, es decir, chuletas de cordero a la brasa, el abbacchio alla caciatora, sofrito con hierbas aromáticas o al forno, simplemente asado al horno.

 

 

Si no te gusta el cordero, puedes probar con la porchetta di Ariccia, una receta de carne de cerdo, cuyo origen se encuentra en el pueblo de Ariccia, situado muy cerca de Roma. La porchetta se cocina al horno y se rellena con hinojo salvaje, panceta, hígado y corazón, un plato que encontrarás en muchos restaurantes romanos. Como también la coda alla vaccinara, un guiso de rabo de buey o el equivalente a nuestros callos, la trippa alla romana que se elabora con salsa de tomate, mentuccia (una menta local), queso pecorino y una combinación de verduras (cebolla, zanahoria y apio).

Después de tanto plato contundente, recomendamos dejar hueco para el postre. Ya sea en el desayuno o en la merienda, seguro que no puedes resistirte a un buen trozo de crostata di visciole, una tarta de cerezas (visciole), que se elabora con requesón y cuya combinación del dulce azúcar glass con el ácido de este tipo de cereza te encantará. Para acompañar el café spresso vespertino nada como unos amaretti, unas galletas secas presentes en toda la geografía italiana que se elaboran con pasta de almendras dulces y amargas (de ahí su nombre), azúcar, clara de huevo y huesos de albaricoque. ¡Y por supuesto! sea la hora que sea seguro que sucumbes a un cremoso gelato, ya que en la città eterna siempre tendrás multitud de sabores donde elegir. ¿A qué esperas para descubrir éstos y la cara más alternativa de Roma?