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Érase una vez la lasagna: el origen de uno de los platos más populares del mundo

Hoy es el día de uno de los platos más queridos y apreciados de la gastronomía italiana, la lasagna. Para homenajearla nos adentramos un poco más en la historia de esta receta. 

Hoy es el día de uno de los platos más queridos y apreciados de la gastronomía italiana, la lasagna. Para homenajearla nos adentramos un poco más en la historia de esta receta. 

Es típica de la Emilia Romagna. Las llanuras de la zona son idóneas para el cultivo de un trigo de muy buena calidad. La ganadería también es una actividad muy consolidada, así que productos como los huevos y la carne, importantes para cocinar lasagna, convierten al plato en una especialidad típica del norte italiano. 

¿A qué época se remonta la creación de la Lasagna?

Su origen lo encontramos por primera vez en la Antigua Grecia. El término procede del griego ‘lasagnum’, palabra que se usaba para referirse al plato en el que se cocinaba el antepasado de la lasagna. 

Con el tiempo, la receta fue heredada por el Imperio romano, que acabaron modificándola al incluir las láminas propias de la lasagna que conocemos actualmente, amontonándolas dentro del recipiente que le dio nombre al plato en un primer momento.  De hecho, el filósofo Cicerón se proclamaba como un apasionado de la receta. Fue en esta época del Imperio romano cuando la lasagna comenzó a expandirse por toda Europa. 

 

Cabe destacar que la receta sufriría variaciones considerables muchos años después, sobre todo, tras el Descubrimiento de América, ya que hasta bien entrado el siglo XIX no se comenzó a incorporar el tomate a la lasagna. La primera receta de lasagna con tomate data de 1881. Esta apareció en el libro ‘Principe dei cuochi o la vera cucina napolitana’, de Francesco Palma.

 

¿Un plato italiano o inglés?

Su origen, a día de hoy, sigue suscitando disputas. 

Una de las más notables se dio en 2007, cuando el diario londinense ‘The Daily Telegraph’ afirmó que la lasagna era un plato de origen británico. Para refutar esta hipótesis se valieron de un libro de recetas publicado en 1390, dedicado al rey Ricardo II, en el que se hacía una mención documentada a la lasagna. Obviamente la noticia causó mucho revuelo.

Tras esto, la respuesta de Italia fue evidenciar, con un documento de 1316, que la verdadera creadora de la lasagna, tal y como la conocemos hoy, fue la italiana Maria Borgogno. 

Conclusión sobre su origen

Finalmente fueron los historiadores quienes aclararon esta acalorada polémica. Debido a la expansión del Imperio romano, las costumbres y los hábitos culinarios de ambos países acabaron confluyendo y coexistiendo durante cientos de años, por lo que las influencias entre ambas culturas son evidentes. En definitiva, el verdadero origen de la lasagna está en el Imperio romano, ya que la influencia griega hace más referencia a la etimología del nombre que a la propia receta en sí. 

Lo que sí se le reconoce a Italia, al margen del Imperio romano, es la creación de las máquinas utilizadas para la elaboración de las láminas de lasagna. 

Tipos de lasagna

No hay un número específico de tipos de lasagna, sobre todo, porque al igual que pasa con la pizza, es un plato que se presta mucho a la variación. Pero sí podemos destacar tres de las recetas más populares de lasagna:

  • Bolognesa: Quizás la más codiciada de todas. Esta lasagna se hace incorporando un ragù de carne y verduras a las láminas, además de bechamel y un queso para gratinar al horno que suele ser parmigiano reggiano. 
  • Napolitana: Es muy similar a la bolognesa, con la particularidad de que la carne del ragù no va picada.  Suele ser más especiada y tener otros ingredientes como embutidos, huevo y zanahoria. 
  • Al pesto: También conocida como lasagna de Portofino, típica de la Liguria. Como su propio nombre indica, el pesto se incorpora entre las láminas de pasta, dejando todo impregnado de esta aromática y deliciosa salsa genovesa.

 

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